Y por fin la última parte de nuestro viaje. Sentimos mucho no haber cumplido la promesa de escribir cada semana, se van acumulando cosas y se pasa el tiempo volando.
Bueno... terminamos en que regresamos a Delhi, pero sólo fue de un día para el otro, ya que salimos temprano en la mañana para el sur.
En el taxi conocimos una canadiense que estuvo viajando por el norte y nos dijo que era espectacular y que aparentemente muy diferente a la zona que nosotros conocimos, ya que es como una parte más rica...
En fin. El viaje fue bastante largo. Resulta que el avión hizo escala en Mumbai y después en Coimbatore, antes de aterrizar en Kozhikode, nuestro destino final. Inocentemente pensamos que el viaje era largo, sólo porque la distancia era larga, pero podía haber durado por lo menos un tercio menos... en fin, llegamos!
El aeropuerto de Kozhikode es haga de cuenta el Olaya Herrera, aunque recibe algunos vuelos internacionales, principalmente provenientes de Arabia Saudita y Emiratos Árabes. Nos demoramos en salir, ya que la maleta de Marce salió casi de última. De una cogimos un taxi...
Podrán apreciar la humedad del lugar. Aunque la temperatura estaba agradable, como 28 grados.
Bueno, y esperábamos un viaje más o menos corto, pero resultó ser de dos horas. Kozhikode queda al nivel del mar, y nuestro destino, Vythiri, queda a algo así como 1600, así que la trocha era larga y empinada.
La carretera estaba buena en términos del estado del pavimento y pues la demarcación y eso... pero nuevamente, QUÉ ANIMALES!! Es una carretera nacional, así que está llena de camiones. Está llena de curvas y de precipicios (foto). Igual que en Rajasthán, nadie respeta los carriles, pero aquí es más miedoso por las curvas. Más de una vez nos enojamos con el chofer, pero parecía importarle muy poco.
El caso es que llegamos. Casi no le damos propina, pero al final nos dió como pereza discutir. Además, se nos olvidó todo una vez entramos al resort... WOW!! Mejor dicho, que las fotos les digan más.
Esta era la habitación.
La piscina. No la usamos porque llovió mucho y no estaba tan caliente como para bañarse.
El camino al restaurante.
Cuidando la entrada.
El arreglo de bienvenida... ya les explicamos...
Bueno, resulta que este resort nos los recomendó un amigo de la India. Lo miramos (mírenlo ustedes aquí), y Marce quedó encantada, así que decidimos ir. Después de unos días, le dije a Marce que estaba todo reservado, pero era todo una mentira, para darle la sorpresa. Hasta muy avanzado el viaje pude mantenerlo en secreto.
El caso es que escogí un plan que se llamaba "Paquete de Luna de Miel", el cual incluía, además de hospedaje (en estas cabañas) y comida, sesión de masaje para ambos, un paseo a un atractivo de la zona y un arreglo floral y frutal... y una cena romántica a luz de vela (más detalles más abajo).
El resort es visitado por familias, pero también por muchas parejas, principalmente indias, recién casadas. Esto quiere decir que es la primera vez que salen juntos y muy seguramente llevan apenas una o dos semanas de conocerse. Era un poco raro, porque se notaba que no se conocían... algo así como la primera cita de nosotros los colombianos.
En fin, todo nos encantó, dormimos delicioso porque además el sonido super fuerte del río y de la selva lo arrullaba a uno. Al otro día hicimos el paseo este. Escogimos ir a unas cataratas que se llaman Soochipara...
Ah! Olvidamos contarles que Kerala, el estado en el cual está Vythiri, es famoso por su té y por sus especias. Dicen que Colón estaba buscando la pimienta negra de Kerala cuando se desvió hacia las Américas. También es famoso por sus backwaters (fotos) y por sus playas. Desafortunadamente no pudimos visitar esos lugares...
Las mujeres son quienes recolectan el té.
Una raíz curiosa.
Cultivos de té. Los árboles más altos les dan algo de sombra y es ahí en donde crece la pimienta, que es como un tipo de enredadera.
Más cultivos de té.
Y otros más.
En Kerala se habala Malayalam, que es algo así como una mezcla de finlandés, cantonés, muisca y vasco (quieren escucharlo? Click aquí). Como ven, tienen su propio alfabeto también.
Marce lo descifró facilito.
Yo, no.
Y llegamos a las cataratas después de una caminata muy bonita por un camino muy bien cuidado.
Los Pulgos lunamieleros.
Explorando.
Cerca de la caída.
Haciendo muecas.
Que no falte la foto con los brazos abiertos.
"Señor, tiene una sangijuela"... Efectivamente. Ya aquí era un experto, porque era la segunda que se me pegaba.
Decidí explorar más, pero me regañaron.
Sólo quería una fotico.
El río.
Un videíto. Ahí disculpan los primeros segundos un poco "horizontales". Momento UUUUHHH del paseo... a las personas que ven en el agua se les fue la cámara hasta el fondo del río... pobrecitos!
Más sembrados de té. Van cogiendo una forma muy especial, debido a cómo los podan y por los caminos que hacen para recolectarlo.
Bueno... aparte del té, esta zona tiene MONTAÑAS, CAFÉ y WILLYs (bueno, la versión India, Mahindra)... les suena conocido?
En verdad nos sentíamos en el eje cafetero.
Montañas, algunas con cascadas, como las nuestras.
La Pulguita jeepiando.
Las "chapoleras" de Kerala.
Más de cerca.
Regresamos al hotel a almorzar. Más fotos de la pieza:
El balcón.
El río, desde el balcón.
Y todos los días nos despertaba mi celular con una cancioncita que al final se nos pegó a los dos. Hasta inspiró a Marce para componer la canción que se convirtió en la banda sonora del paseo!
Y por la noche se llegó la hora de celebrar nuestro falso matrimonio con la cena romántica a luz de vela... así que nos empispamos y todo (bueno, Marce porque yo no tengo arreglo):
Antes de salir para nuestra velada.
En el comedor.
Nos dieron torta y que tales.
El Pulgo.
Y la Pulga con su respectivo pastelazo.
Y lo primero que advierten cuando se llega es que no se les puede dar comida a los micos. Pues no me aguanté y le tiré una mandarina a uno... resultó ser un chismoso porque le dijo a todos los demás que un turista estaba regalando comida:
Unos cuantos, de los muchos que nos visitaron.
Se la pasaban todo el tiempo moviendo las sillas del balcón y miqueando por ahí.
Micos en movimiento.
Y otras fotos más del resort:
Esta era la zona de juegos de mesa. Este juego se llama Carrom, es como una especie de billar pool, pero se juega con los dedos, como a papirotazos.
Otras cabañas del resort.
Y más. Había micos por todas partes.
El último día, pudimos ver la Ardilla Malabar, la especie más grande del mundo.
Y no se podía ir Marce sin que la mordiera una sanguijuela como a mí. Cuando nos despertamos había un montón de sangre en la sábana y nos asustamos, pero después vimos a la culpable muerta en el suelo!! Se le habia metido entre los dedos del pie...
Y se nos acabaron los días en el resort... pero el vuelo salía al otro día. Nos ofrecieron quedarnos en una casa del árbol que tenían libre (como esta), pero era como 30 veces más cara de lo que teníamos presupuestado, así que nos toco decir que no teníamos tiempo. Así que "bajamos" a Kozhikode a eso de las dos de la tarde y dcidimos ir a conocer la playa.
Kozhikode no es una ciudad muy turística. Como en el resto de la India, nos miraban como si fuéramos marcianos. En la playa, muy sucia por cierto, nos sentamos un rato y se nos acercó una pareja de hombres a conversarnos (conversarme). Era rarísimo... no miraban a Marce a la cara y si querían saber algo de ella, me lo preguntaban a mí. "Cómo le ha parecido a ella India?" "Qué opina ella de la comida?", etc... Por qué no le preguntan? Está sentada aquí a mi lado!!
En fin, sólo uno me conversaba, pero otros mil se sintieron atraídos y aunque no estamos seguros de que entendieran inglés, parecían muy interesados en la conversación:
Me sentía como Jesucristo, departiendo con sus discípulos las parábolas del Señor.
Otras fotos en la playa y cruzando la carrilera:
Paciencia... ya les vamos a decir qué son los brinquitos...
Buscamos la parte con menos "regalitos" en la carrilera.
Y se "empezó a acabar" el viaje. Volamos de nuevo a Delhi el viernes por la noche. Queríamos dedicar el último día a conocer lo que nos faltara y para comerciar.
Brinquito.
En uno de los salones.
Construcciones en el interior.
Estaban como remodelando... pero en general se ve un poco descuidado. Es una tristeza porque todo es una obra de arte!!
El interior de uno de los "apartamentos".
Los techos son espectaculares!
Ni idea de qué era esto.
Otro brinquito, en uno de los jardines.
Un descansito... compré unas sandalias en Kozhikode que me estaban matando!
Las murallas del fuerte.
Las torres (?) del templo Jain más viejo y conocido de Delhi, Sri Digambar Jain Lal Mandir, al frente del fuerte.
En Delhi no existe la piratería de electricidad y todos los cables están bajo tierra.
Nadie tira basura a la calle.
Recuerdan el pequeño descuido cuando me monté en el vagón de las mujeres? Debí haber leído mejor!
Terminamos metidos en un almacén lleno de cosas... un piso de bolsos, otro de tapetes, otro de centros de mesa, otro de ropa... impresionante!
Con la "merca".
La calle del comercio, de noche.
Y este ya es el último saltico, en el aeropuerto.
Nuestro vuelo salía hacia Moscú como a las 2 am. Pensábamos quedarnos en el hotel, pero Marce tuvo la buena idea de que sería mejor irnos para el aeropuerto, ya que tiene aire acondicionado y es más espacioso. Muy buena idea. Nos "duchamos" en el lavamanos, nos lavamos los dientes y nos relajamos hasta que fue hora de irnos.
El viaje de regreso estuvo muy tranquilo y no tuvimos ningún problema, excepto que en Moscú como que se nos cayeron una canasta que compramos para los huevos y el reloj de Marce, en el punto de seguridad. Pero nada grave.
Llegamos a Estocolmo como al medio día y Christer y Gloria nos estaban esperando en su apartamento. Nos quedamos hasta como el martes por la noche y ahí sí se nos acabó el paseo.
En resumen: Qué paseo!!! Muy recomendado, para quienes sean de ese tipo de cosas... no es para todo el mundo. Pero nosotros lo repetiríamos con todo el amor del mundo... La próxima vez, los Himalayas y más del sur!!
Y el tan esperado momento de presentarles: LOS BRINQUITOS!!!! Queríamos encontrar una manera de resumir el paseo y se nos ocurrió esto.
Hay dos versiones, una de Marce y una de Santi. Para los que no saben, en la esquina inferior derecha de cada video hay un botoncito que permite agrandarlos a toda la pantalla.
Y el tan esperado momento de presentarles: LOS BRINQUITOS!!!! Queríamos encontrar una manera de resumir el paseo y se nos ocurrió esto.
Hay dos versiones, una de Marce y una de Santi. Para los que no saben, en la esquina inferior derecha de cada video hay un botoncito que permite agrandarlos a toda la pantalla.
MARCE
SANTI
Sólo nos quedaron buenos recuerdos de este paseo. Pero no crean, ya estamos pensando el próximo!!
Un abrazo muy grande para todos, esperamos que hayan disfrutado de nuestras historias, fotos y videos.
Esperen como siempre el próximo boletín, esta vez desde Suecia nuevamente.
Recuerden dejarnos comentarios!
Los queremos y extrañamos mucho!!
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Los queremos y extrañamos mucho!!
LOS PULGUITOS.