"El mundo es como un libro: Quien no viaja lee solo una página"

"El mundo es como un libro: Quien no viaja lee solo una página"

domingo, 9 de noviembre de 2014

Boletín #93 - Los Pulgos en el norte de Suecia

Qué pena tan grande con nuestros queridos y respetados suscriptores. No ha sido un mes fácil y el cambio de horario y el frío no han ayudado.

Pero aquí estamos para seguirles contando de nuestra súper aventura por Escandinavia!!

Habíamos quedado en el norte de Noruega... Tuvimos muchos problema armando la carpa en Narvik ya que el suelo estaba muy rocoso y los espacios buenos estaban todos ocupados por un grupo como de jóvenes, como de colegio, franceses.

Madrugamos un poco porque debíamos pasar por el mercado para comprar comida, ya que de ahí en adelante no habría nada, por lo menos con mucha oferta y "barato". Tomamos el tren como al medio día hacia Abisko, un parque natural al norte de Suecia,

El viaje en el tren... espectacular! La carrilera basicamente fue construída para sacar el hierro del norte de Suecia hacia el mar noruego, hacia los mercados internacionales. El tren pasa por un montón de montañas y de fiordos y de bosques y de casitas aisladas del resto de la civilización.

Llegamos al hotel que hay allá, pero sólo para comprar un mapa y enviar parte del equipaje por bus hasta Kiruna, una ciudad a la que llegaríamos casi una semana después. Nos liberamos de una maleta llena de bobadas y una carpa (recuerdan que se nos dañó?).

El letrerito está apuntando el "Camino del rey", que tiene una longitud total de 440 km (aunque sólo caminaríamos 110 y no todo el tiempo sobre el camino).

Empezaba la aventura. Esta es la entrada al camino.

Empezamos muy animados. El primer tramo era uno de los más cortos (algo así como 14 km). Al principio se camina todo el tiempo al lado de un río y entre un bosque. Después se empieza a poner pantanoso el camino, por lo que empiezan a atacar los mosquitos.

Marce con sus energías al 100%!!

Algunos tramos tienen madera, ya que se inundan o tienen muchas rocas.

Las X marcan el camino de las motos de nieve, que a veces es el mismo de los caminantes.

La primera vez que me agaché a tomar agua directo del río, Qué experiencia!! Hasta escribí una columna describiendo lo que sentí.

Qué maletica!!

Y llegamos a Abiskojaure, la primera estación. Todavía estábamos dentro del parque, por lo que no se permite acampar en ningún otro lado. Llegamos muertos!! Y apenas empezábamos...

Hasta ahora, todo el camino fue planito... ya nos esperaba un tramo un poco más montañoso...

A partir de aquí empecé yo a cargar la cámara, para alivianarle el camino a la Pulguita... así que la verán más seguido en las fotos (me volteaba de vez en cuando a tomarle una).

Vista desde la montaña.

Todavía con energía para los brinquitos (aunque sin mochila, claro).

La Pulguita con semejante paisaje detrás.

Ríos por cruzar (sin puente algunos).

Por fin, el descanso!! No llegamos hasta la siguiente estación, Alesjaure, porque estábamos muertos y nos gustó el lugar, a todo el lado de un río muy bonito.

La Pulguita descansando los pies.

Nos tocó arcoiris.

La ventana de la carpa miraba hacia allá. Había una pequeña aldea Sami (o Lapona).

Salimos más o menos madrugados y paramos un ratico en Alesjaure para conversar con los encargados y comprar unas curitas para la Pulguita (que ya empezaba con su ampolla). El tramo que se venía era larguito, algo así como 20 km... y duro por lo empinado.

Esta era la vista desde el campamento Alesjaure.

Cruzando ríos.

La Pulguita en la inmensidad.

El gemido de placer cada que se quitaba los zapatos y las medias sonrojaría a más de uno.

Ríos de montaña.

Nieve!!

Paisajes montañeros. Había que subir hasta una casetica llamada Tjäkta, en la cual sólo dejan dormir en caso de emergencia. Entramos un rato, conversamos con otra gente que estaba ahí, firmamos el libro de "visitas" y cuando habíamos descansado, seguimos un poquito montaña abajo para buscar dónde dormir.

Qué tal el valle? Por aquí dormimos.

Más del camino.

Y seguimos hacia Singi, otro campamento. Había otro camino un poquito más corto, pero la experta en mapas del paseo se dio cuenta de que era más difícil por lo montañoso. Fue difícil encontrar un río. Nos quedamos en un lugar muy bonito, pero no se imaginan los mosquitos. Este sí fue el peor lugar de todo el paseo!!

Más nieve!!

El trono de la reina!

Una de las pocas fotos juntos.

Valle!

La Pulguita.

Montañas y más montañas.

Cruzando ríos.

El lugar estaba espectacular, pero los mosquitos no eran nada amigables!

En este tramo conocimos a una pareja que estaba viajando con sus dos hijas. Nos comentaron de la posibilidad de tomar un helicóptero desde la siguiente estación de montaña hasta Nikkaluokta, donde cogeríamos el bus hacia Kiruna. Lo consideramos muy seriamente porque ya Marce no podía del dolor en una ampolla.

Ánimo! Es el último tramo!

Parada a descansar.

Los paisajes de el último tramo eran particularmente bonitos.

El montañero.

Marce cogió la cámara!

Dolor!!

Mi Pulguita se me quedaba atrás...

Ya vamos llegando...

Lugares para la meditación...

Penúltimo puente por cruzar.

Antes de llegar, una última descalzadita...

Último puente que cruzamos!!

Armamos la carpa como a un kilómetro del hotel. Dejamos todo y yo me fui rápido a comprar el tiquete del helicóptero (y una coca-cola y una cerveza bien fría).

Al día siguiente madrugamos para llegar con tiempo. Marce ya estaba muy adolorida, así que mejor tener tiempo. Nos dimos el gustico de desayunar en el hotel, después de tantos días comiendo comida de camping!! El hotel es la estación de montaña desde donde se toman los tours hacia la cima del Kebnekaise.

Por aquí se tomaba el camino hacia Nikkaluokta a pie... pero nosotros íbamos como Saudís, en helicóptero (nos ahorramos algo así como 9 horas y media de caminata).

Paisaje desde el hotel.

Llegaron por nosotros.

Qué libélula más grande!

La Pulguita.

Qué tal?

El hotel desde el aire.

El camino que nos ahorramos (o perdimos?)

La Pulguita aérea.

Más del camino.

Cinco minutos después.

Nos quedan faltando unos diítas más del paseo, pero les prometemos que esta vez no nos demoraremos tanto en escribir el boletín.

Por ahora los dejamos, esperamos que les haya gustado este paseo y que nos dejen o envíen comentarios, quejas, chistes, pataletas.

Los queremos y extrañamos mucho!

Los Pulguitos.