"El mundo es como un libro: Quien no viaja lee solo una página"

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domingo, 1 de diciembre de 2013

Boletín #78 - Los Pulgos en Suecia y Dinamarca (con visita)

Nos mordió la marrana! Se acabó el 2013 y no hemos escrito todos los boletines que prometimos!!

Pero aquí vamos, de a poquito... Esta edición narrará la visita de Doña Cori y su señor esposo Gustavo Henriques a esta parte del mundo...

Empecemos con el día que llegaron y un videito para documentarlo:

Emotiva llegada a la estación de Linköping, el martes 13 de agosto.

Los brinquitos se han vuelto muy populares, esto de camino al apartamento.

Caminamos hasta nuestro apartamento y conversamos del viaje y nos desatrasamos un poquito. Ah! Y claro, desempacamos las maletas que venían llenos de regalos pa' los Pulgos! Teníamos pensado ir a un pueblo cercano a hacer un picnic, pero además de que empezó como a llover, pensamos que era mucha vuelta y decidimos mejor conocer Linköping (que para un día está bien, más... no tanto). Así que comimos muy rico en la casa, vinito, quesos y panes escandinavos deliciosos!

Quedaron un poco trocadas las fotos, pero no importa. A la izquierda, la comida: quesos, falafel, panes deliciosos y vino! A la derecha, la maleta con puras cosas pa' nosotros!

Más detalle de la comida.

Tomándonos un vinito y comiendo!

Después salimos a caminar por la ciudad para conocerla un poco. El día se abrió y el clima no pudo estar mejor!

Increíble ver a Corisín en el jardín del que tantas fotos les hemos enviado... falta la otra suegrita!

Amor madre-hijo!

Ya está viejita y toca ayudarla a caminar... mentiras! Hacía cuánto que no la abrazaba?

"Mírame esa foto"

En el camino del río.

... y el brinquito.

Caminata...

Y mi madre tomando foticos.

Terminamos la noche con un hot pot (recuerdan? boletín 69). Elaine y Xu nos asesoraron y nos prestaron sus utensilios.

Un montón de cosas raras... hasta pa' nosotros!

Al otro día salimos madrugados para Estocolmo, en donde nos estaba esperando Christer. Llegamos a su casa, acomodamos a la pareja y más tarde nos fuimos a caminar por el centro y fuimos al castillo real. Gloria estaba trabajando, entonces no estuvo con nosotros. Pero por la noche ya nos reunimos todos y comimos delicioso (como siempre) en su casa!

En el tren hacia Estocolmo.

Con Christer! En Hellasgården (recuerda done esquiamos? Si no, miren el boletín 68)

El palacio de Drottningholm (donde viven los reyes).

Entrada a los jardines reales.

Brinquito real.

Y este, un descoordine total!

Otra del palacio. 

El gigante y la Pulguita.

Foto obligada en Gamla Stan.

Lo mismo, diferentes turistas.

Más tardecito, dejamos a Cori y Henriques para que vieran el museo del Vasa (el barco super viejo que rescataron. Recuerden, boletines 14 y 47). Los esperamos afuera (tres veces el museo es un poco cansón).

Mientras esperábamos a los viejitos...

Por la noche comimos delicioso en donde Christer y Gloria... Gloria, qué pena, la única foto que tenemos y no sales!! Igual no es que te gusten mucho las fotos, cierto?

El jueves sí se pudo dar la voladita Gloria y nos fuimos para Vaxholm, una isla en el archipiélago de Estocolmo, muy bonita. Toma cerca de 40 minutos para llegar en barco. El clima estaba perfecto, caminamos, almorzamos delicioso y nos regresamos. Por la noche caminamos otro poco y escuchamos un concierto al aire libre cerca del palacio real y rematamos en un restaurante que se llama Vapiano, de comida italiana, muy rico con unos vinitos/cervecitas!

Caminando...

Con guía especializado.

En qué estará pensando? "Cuándo me encarté yo con este mundo de colombianos?".

Foto artística de los anfitriones.

En el barco hacia Vaxholm.

El grupo turista (menos Marce).

Abrazo del oso.

Mi mamá tocando las gélidas aguas del Báltico.

Los Pulguitos.

Bajo un curazao escandinavo.

En un café lo más de coqueto...

... comiendo cosas deliciosas!

Tres rosas tiene el rosal...

En el concierto.

Parece una foto de propaganda del Estado... todos honrando la bandera.


Y en video pa' que no se quejen.

Comiendo en Vapiano.

Los Pulgos con Christer.

Por la mañana del viernes tomamos el tren hacia Malmö, al sur de Suecia, donde los papás de Henrik (recuerdan que ya habíamos estado por allá? Boletines 17 y 48). Nos recibieron como siempre con las mejores atenciones y una comida deliciosa. Cantamos y bebimos a lo vikingos y al otro día fuimos a caminar por ahí. Muchas gracias a la familia de Henrik, más especiales... imposible!!!Más o menos al medio día cruzamos hacia Copenhague.

Y llegamos a Malmö...

Caminando por el centro.

En la casa de Lars y Rita. 

Con la mamá y la hermana de Henrik.

Con Ebba, cómo ha crecido (miren boletín 48).

Comiendo, bebiendo y cantando.

Y como siempre, entreteniendo a los niños.

Todos los asistentes a tan magno evento.

Al otro día en la playa. Hasta a los papás de Henrik los pusieron a brincar!

Y nosotros que no perdonamos.

En Copenhague nos estaba esperando Anna, una sobrina de Henriques, y su esposo Lars. Caminamos un poco por la playa y nos tomamos unas cervecitas antes de ir a caminar por Christiania, una zona de la que ya les habíamos hablado algunas vez. Esta vez nuestro guía fue un habitante, el novio de la sobrina-nieta de Henriques, quien nació y vive allí. Visitamos la casa donde vive con su papá, quien es un pintor. Ya por la noche Anna nos invitó a su casa a comer una deliciosa comida, antes de irnos para el hotel, muy caché, en donde nos quedamos invitados por Anna, quien trabaja allí.

En una estructura que hicieron para bañarse y tomar el sol.

Creo que se llama el caracol, o algo así.

La suegra y la nuera.

Saltico a lo lejos.

En Christiania.

La casa del artista. Cuánta plata creen que hay aquí en cuadros?

Con Anna Mette.

Corisín.

El novio de Isabella dándonos un concierto.

"Fumándonos" (comiéndonos) unas pipas de regaliz, muy populares entre los daneses (y suecos), pero muuyyyyy malucas!

Barrio viejo en Copenhague.

En la casa de Anna Mette y su familia.

La habitación del hotel. Era un hotel lujoso, muy diseñudo.

En el lobby.

Es un diseño todo rado... (más fotos aquí)

Y el respectivo brinquito!

Al día siguiente viajamos a Hornbæk, en donde vive Karl (el hermano de Henriques) y su esposa. Nos invitaron a la celebración del cumpleaños de su esposa, un almuerzo delicioso con comida griega y hasta bailes griegos. Por la trade fuimos a caminar a la playa y luego a dormir en un hotel cerca de la playa y la casa. Muy madrugados salimos al otro día para tomar el ferry hacia Suecia y el tren hacia Linköping. Fue triste la despedida pero pasamos una semana muy divertida e interesante. La familia de Henriques, un amor todos! Muchas gracias por tantas atenciones!

Marce con los negritos....

y yo con la monita!

Isabella (sobrina-nieta de Henriques) con su novio.

Con Anna Mette y su sobrina.

Melando.

Bailes griegos.

Karl entre dos hermosas flores.

Mi mamá como siempre no puede contener sus risas.

El centro de atención.

Como que nos dijeron que miráramos hacia otro lado?

Hawaianos...

Marce se hizo una super amiguita... no fue sino decirle los números (lo único que sabía decir "en danés") y cayó rendida a sus encantos.

Caminando por la playa después de la comida.

Brinquito!

En el ferry que cruza de Dinamarca a Suecia.

Con la cucha.

Y se acabó el paseo... para nosotros, porque Cori y Gustavo siguieron otras dos semanas más...

Bueno, ahí vamos cumpliendo y tratando de ponernos al día. Los queremos mucho! Recuerden dejarnos comentarios. Si no pueden, mándenlos al correo que nosotros los ponemos en el boletín!

Los Pulguitos.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Boletín #77 - Los Pulguitos en SEA

Y llegó la hora de la última entrega de nuestro paseo de verano 2013! Recuerden que pueden darle click a las fotos pa' verlas más grandes!

Habíamos quedado en el viaje en bus hasta Bangkok. Salimos como a la 1 a.m. de Siem Reap. Como a las 4:00 el bus paró y apagó el motor (léase también el aire acondicionado). Antes de las 6:00 volvió a arrancar para llevarnos al cruce de frontera entre Camboya y Tailandia. En el cruce esperamos a que abrieran y algo curioso sucedió: sonó el himno de Camboya y el mundo se detuvo por varios minutos. Tal como se congelaron, se descongelaron y todo volvió a la normalidad. Ah! Y a Marce la putió el oficial de la frontera porque como que no le gustó su pasaporte... Putiada en camboyano?

En fin, pasamos sin mayores problemas y por fin pudimos conseguir un cortauñas justo entre los dos países... creo que nos valió algo así como 500 pesos (25 centavos de Euro, para los foráneos). Al lado tailandés nos estaba esperando una busetica para llevarnos hasta Bangkok, como otras seis o siete horas.

A la izquierda, la frontera; a la derecha Bangkok.

Justo nos bajamos de la buseta, un tuktukero nos convenció de llevarnos a una agencia turística. Queríamos averiguar a qué isla nos salía mejor ir al otro día. Nos armaron un super plan y estuvimos a punto de aceptarlo, pero recapacitamos y decidimos armar el paseo por nuestra cuenta... Y decidimos irnos a Ko Chang, una isla al oriente de Bangkok. Buscamos hotel y nos pusimos a buscar en internet y a llamar a ver cómo estaba el clima.

En el hotel... Y vista de Bangkok desde alguna de las autopistas elevadas.

Salimos entonces madrugados para Ko Chang. Larguito el viaje, más de lo que nos habían dicho.

En el ferry hacia la isla y el hotel donde nos quedamos. Quedaba en las montañas, aunque se veía el mar y estaba a poca distancia. Muy cómodas las cabañitas y muy chistoso el dueño, un inglés radicado en la isla.

Alquilamos una motico y por la noche fuimos a un restaurante a comer tapas españolas y fondue. Pues muchos se preguntarán por qué esa comida en Tailandia? Pues porque es bueno de vez en cuando, además en Suecia no se consigue tan buena y tan barata, así que había que aprovechar.

Había un bicho rarísimo y grandísimo en la lámpara!!

Después fuimos a otro bar a tomarnos una cervecita y fumarnos una hooka.

Al día siguiente... playa!! Estaba nublado, pero pues nos quemamos en la forma. El mar estaba bien picado, así que me divertí mucho, aunque Marce no tanto (la revuelva cualquier marcito rizadito). Compramos raqueticas y jugamos un ratico también.

Disfrutando de la playa.

Y un curry delicioso!

Al otro día estaba lloviendo, pero no mucho así que decidimos darle la vuelta a la isla... Fue un viaje largo pero muy bonito.

Un pueblo de pescadores y un muelle larguísimo. Esta parte de la isla no es tan turística y tiene un montón de plantaciones de caucho.

La isla es muy montañosa y la carretera sube y baja, haga de cuenta la Medellín-Bogotá.

Templos en el camino.

En la motico...

Ya de regreso en el lado "original" de la isla, seguimos por la carretera hasta que se acabó. Al final, hay un hotel de un mafioso tailandés. Bueno, nos contaron que fue un político corrupto que como que dragó una playa para meter un barco y después la cerró. No lo vimos, pero aquí hay algunas fotos: Grand Lagoona. También había un río hermoso, super cristalino... no nos metimos (foto de la izquierda).
Cerca había una playa muy tranquila y con pocos turistas y reservamos (de palabra) una habitación para el día siguiente con "Nimit", un loco que verán más adelante.
Paramos también en un pueblito de pescadores con un mercado haga de cuenta el San Andresito de Coveñas y un mundo de restaurantes con peceras con animales vivos...

Un cangrejo herradura, un animal que poco a evolucionado en millones de años y ha sobrevivido a varias extinciones masivas... hasta que se decubrió que parece que tiene propiedades curativas: Artículo.

Por la noche fuimos a BuddhaView, en un pueblito de pescadores. Qué nota y delicia de restaurante!

La mesa era de vidrio y estaba sobre un hueco donde se dejaban colgar los pies. Los pescaditos nadaban cerca atraídos por la luz.

Marce y sus amiguitos acuáticos.

Al día siguiente fuimos al hotel que habíamos reservado y el man ni se acordaba, así que les había dado la habitación a dos mochileras austríacas. Pero muy querido el hombre, nos solucionó el problema y todos pudimos quedarnos (en diferentes habitaciones).

Comiendo manguito en la playa y con Nimit y su amiga. Nimit resultó ser un bacán y piloto de avión... todo un personaje!

Hasta el perro estaba triste con tanta lluvia. Con las dos amigas austríacas.

Sí, como escucharon... Se ha largado un aguacero! Un día entero sin parar, no pudimos salir de la pieza sino para comer. No había quioscos siquiera donde quedarse mirando el mar y la playa... y pa' acabar de ajustar no vendían trago que porque era el cumpleaños de Buddha!! Mejor dicho... Vimos que el agua no iba a parar y decidimos irnos. Así que madrugamos para coger el bus a Bangkok de nuevo.


En el ferry, dejando la isla.

Posando para una foto. Les ha pasado? Miren cómo se ve uno de rídiculo: Confusión.

Al cruzar a tierra firme, las cosas no habían cambiado.

Llegamos a Bangkok como a las 2:00 pm, a buscar hotel y pensar qué hacer... al otro día salimos a caminar. Fuimos al mercado de frutas y después por China Town. Terminamos almorzando al frente de un templo famoso, pero ya estábamos con sobredosis de templos y de calor, así que nos limitamos a mirarlo desde la distancia...

Ya se imaginarán la locura en el mercado de frutas y verduras. Bueno, bonito y barato!

Probando cosas raras.

Chilis y mangos! La combinación perfecta?

Templos. Llenos de comida y refrescos para los espíritus.

El mercado de las flores...

Almorzando al otro lado del templo...

En un parque muy grande cerca del hotel. Había dos eventos. Uno era la llegada del príncipe. El otro, como el grado de los estudiantes. Ah! Y una huelga la cosa más brava. Mejor dicho, mucha actividad en el parquecito!

Al otro día fuimos a conocer el "mercado flotante". Más bien, uno de ellos. Hace no muchos años era un lugar muy original, lleno de locales en verdad vendiendo sus cosas a otros locales. Hoy es una trampa de turistas, como una obra de teatro. Igual muy pictoresco y chistoso. Conocimos a Tamara (ARG) y a Sandra (ESP), un par de buenas amigas que nos acompañarían el resto de los días en Bangkok.

De camino al mercado. Pa' que sen una idea de la ciudad.

El mercado flotante... y comiendo mango con "arroz pegotudo"... delicioso!

Versión video del arroz pegotudo.

Más fotos en la canoita.

Vendedores.

Casas de locales.

Más fotos.

Una pitón. Tamara se tomó una foto con ella después de mucho pensarlo!

Más escenas del paseo.

Probamos estos dulcecitos, deliciosos pero no nos acordamos de qué eran. Eran como una oblea con algo de relleno.

Casas de locales.

Última parte del paseo y de regreso a Bangkok!

Almorzamos juntos en el primer hotel donde nos habíamos quedado casi un mes antes.

Por la noche Marce y yo nos fuimos a conocer la calle de la rumba en Bangkok... muy plastas porque no nos gustó nada y después de caminar un rato decidimos regresar...

Alumbrado callejero...

Más alumbrado callejero...

Tuktuks... recuerdan los de la India? Creo que estos estaban un poco mejores...

La exageración de los avisos y las pantallas! La contaminación de luz tan impresionante en esta zona!

Izquierda: en la estación del metro de la calle de la joda... Derecha: al otro día tomamos un bus hacia el mercado al aire libre más grande de Asia (resultó gratis el bus, con piso de madera por cierto)... ya pa' rematar con un poco de consumismo!

Y adivinen a quiénes nos encontramos allá? Almorzamos y nos separamos de nuevo... Nos ha cogido un aguacero al regreso!!!

Por la noche nos encontramos para comer en un restaurante israelí cerca del hotel. Falafel, humus y baba ganush!!!

Después se nos unió un amigo de Sandra y Tamara, español y nos llevó a un bar local en donde nos tomamos unas cervezas y conversamos lo más de sabroso! Se les parece a alguien él? La otra es la vista sobre el Grand Palace desde el bar.

De regreso al hotel. Esta calle se mantiene completamente abarrotada, llena de borrachos y de todo tipo de gente rara. Cerca de nuestro hotel, pero no lo suficiente pa' no dejarnos dormir.

Algunos carritos venden insectos. Aquí no probamos ninguno. Cobraban por tomarse fotos.

Centro nocturno de masajes. Antes de la danzata!!

El último día, Marce se sintió espiritual y me convenció (tenía alguna otra opción? No creo...) de ir a un templo budista a aprender a meditar. Las clases empezaban como a las 06:30 am así que se imaginarán el madrugón. Nos recibieron con desayuno de monasterio (sopa espesa, picante) y después nos dieron una clase como de media hora. Después nos dejaron en un salón para practicar lo aprendido:
1) Caminar diciendo qué pie se mueve y girar (diciendo "girando") como por media hora de una pared a la otra.
2) Sentarse a concentrarse en la respiración. Debo reconocer que algo extraño sucedió después de cinco minutos, será que estaba entre dormido y despierto... pero después me aburrí y me quería ir. Miré a Marce y ella seguía toda empeliculada así que me tocó hacerme a un ladito y esperar a que se le pasara la "emoción budista".

Y se nos acabó el paseo. No es que nos estemos quejando... o más bien sí! Pero sólo nos quedan buenos recuerdos, buenas fotos y videos, y sobre todo buenos amigos y amigas!

Como proyecto final, Marce hizo un collage de colores y texturas del paseo, con fotos que nosotros mismos tomamos:

Adivinen a ver qué es cada cosa!

Y pa' seguir con la costumbre que iniciamos en la India, los salticos!!

Marce:


Santi:


Esperamos que hayan disfrutado de nuestras aventuras en el sureste asiático. En próximos boletines les contaremos historias un poco más terrenales ;)

Los queremos y extrañamos mucho! (Recuerden dejar comentarios).

Los Pulguitos