Y celebramos el boletín número 60!!! Ya son 4 años de publicaciones ininterrumpidas del famoso y no antes bien ponderado Boletín. "Nosotros no hubiéramos sido nada sin ustedes, sino con toda la gente que estuvo alrededor desde el comienzo; algunos siguen hasta hoy. ¡Gracias totales!" (Para los que no saben de dónde viene esto, click aquí).
Y qué mejor manera de celebrarlo que con semejante viaje que nos pegamos a la India?? Bueno, fue todo un mes de aventuras y de experiencias MUY especiales. Ya le contaremos con más detalle.
Lo cierto es que son muchas historias, por lo que hemos decidido dividirlas en cuatro boletines, uno por cada semana de viaje.
ADVERTENCIA: Este boletín está muy cargado, de texto y de fotos. Ojalá lo disfruten, de todas maneras.
Así que empecemos desde el principio:
Nos auto-bautizamos el "winning team". Qué pinta de mochileros tan brava, ah? Nótese el poco equipaje que llevábamos. Las maletas son del mismo tamaño, pero la Pulguita es tan pequeñita que hace que la de ella parezca más grande.
Salimos de Linköping el 30 de junio. Dormimos en Estocolmo, en donde Christer y Gloria. Nuestro vuelo salía el domingo al medio día. Hicimos escala en Moscú y de ahí a Delhi.
Como se ve de hermosa mi Pulguita, no? Esperando el bus pa'l aeropuerto en Suecia.
Nos pareció curioso el Burger King en el aeropuerto de Moscú.
Llegamos a Delhi a eso de las 2:30 de la mañana del lunes. Nos recibieron dos sorpresas muy especiales. Bueno, debo decir que esperábamos ciertos olores desde el momento en que desembarcamos (casi todo gracias a este comediante: Russell Peters, quien es canadiense de origen indio... así que se los goza bastante... bueno, se goza a todo el mundo... recomendado!!)... pero la verdad, afortunadamente, no nos pasó.
La primera sorpresa fue el calor tan bravo!! El aeropuerto tiene aire acondicionado, así que cuando uno sale a la calle... se imaginarán el fogonazo!!! Incluso a esa hora de la madrugada. Hasta me asusté porque Marce ya mostraba signos de quererse devolver jajaja!
Pero eso no fue nada. Pagamos un taxi al hotel y nos tocó una cacharrita de busecito... pues a los 5 minutos de haber arrancado se varó!!! Adivinen a quién le tocó bajarse a empujar???? En medio de una autopista como de 4 carriles y con un mundo de animales al volante. Siempre fue que empujé bastante, hasta que llegó otro taxista y nos haló con una cuerda hasta la bomba. Sí, era falta de gas.
La prueba:
Cómo es que me reciben así? Además el conductor no hablaba ni jota de inglés.
En fin, llegamos como a las 06:00 de la mañana al hotel. La llegada es un poco difícil... Un mundo de gente durmiendo en la calle, bañándose en la calle, un mugrero... Pero el hotel estaba bien, ubicado en una zona muy comercial y frecuentada por mochileros, llamada Pahar Ganj. Hicimos el check-in y nos acostamos a descansar. Al medio día nos despertamos y llamamos a un contacto que nos dieron. Nos recomendó ir a Connaught Place, un lugar muy central en Delhi y con mucho comercio. Lo vimos como cerca del hotel (en el mapa) y decidimos caminar. La verdad es que no estaba tan lejos... lo que pasó fue que...
1) Se nos acercó un pela'o lo más querido a conversarnos y nos dió mal las indicaciones... Creemos que lo hizo a propósito para mandarnos a una tienda que le daba comisión.
2) Estaba haciendo un calor impresionante (como 45 grados)... a Marce le estaba dando un patatús...
En fin, comimos en un restaurante que no estaba del todo mal. Después nos daríamos cuenta de que era bastante caro (aunque a precios no-indios no estaba tan caro). A eso de las 4 pm nos encontramos con Prateek en un café. Nos recomendó lugares para visitar en Delhi y más tarde nos acompañó, junto con su novia a un mercado, ya que necesitábamos comprar unos zapatos, una bufanda y un pantalón. También nos dieron ciertos tips culturales, especialmente acerca de las demostraciones de afecto en público. NADA DE BESOS!!
Ya por la noche volvimos al hotel. Caminamos un rato chismoseando por la calle del hotel y luego comimos en el restaurante de la terraza, el cual resultó ser muy bueno.
Main Bazaar, la calle del hotel, desde la terraza.
En una tienda de especias... hmmmm!
Mi Pulga fotógrafa.
Tomando cervecita.
El templo nos gustó mucho, aunque fue un poco difícil al principio entrar, ya que no queríamos violentar ninguna costumbre ni nada, no entendíamos qué debíamos hacer, y no encontrábamos nadie que nos explicara. La verdad es que lo que más nos preocupaba era tener que pasar por unas piscinas pequeñas la cosa más sucia del mundo (ellos incluso toman agua de ahí)... pero resulta que las podíamos obviar. Lo que si me tocó fue ponerme una pañoleta prestada (es decir, pública, de sudor mixto), que ponen a la entrada para cubrirse la cabeza. Esto explica mi look tan extraño (ver fotos). A Marce la hacían cubrirse cabeza, hombros y piernas (también explica su look, aún más extraño).
Llegada al templo.
Rezando por la paz mundial.
Hay como un altar con una especie de columpio. Una persona lo mece y el que llega reza, toca y besa el mármol de la baranda.
Estas personas son comunes en los templo Sikh. Su trabajo es darle agua a la gente todo el tiempo.
Parezco es un pandillero...
... y la Pulguita una misionera (nótese el combinado).
Es un templo muy bonito!
Hay como un lago artificial en donde la gente reza y se baña. Había por ejemplo una familia bañando a un niño y unos señores bañando a un otro que estaba super flaco, como con alguna enfermedad terminal.
Orando (No Rodro, no es Orlando el parcero suyo, lea bien).
Los encargados de organizar las pañoletas públicas.
De ahí nos fuimos para la Puerta de la India, un monumento a los indios caídos en diferentes guerras. El lugar es muy bonito, pero ya con buena luz empieza uno a ver el mugrero de calles, jardines, fuentes, andenes (los pocos que hay) y del agua.
Semejante lugar tan serio y yo en estas...
De ahí caminamos por el Rajpath, o camino del rey, que va desde la Puerta de la India hasta el Palacio Presidencial. Nuevamente le iba dando algo a la Pulguita. Pero es que el calor estaba infernal.
Aquí estábamos más mareados que un berraco ya...
... pero sacamos fuerzas, todo por nuestros lectores.
A partir de aquí empezamos a tomar el metro. Es un metro muy bueno, nuevo y lo mejor: con aire acondicionado. Todo funcionó bien (ver video).
Volvimos al hotel y nos echamos una siestecita. Por la tarde fuimos a Akshardham, un templo hermoso al oriente de la ciudad. Desfortunadamente no permitían tomar fotos. Pero miren algunas de Google aquí, en verdad que es espectacular! Nosotros sólo tomamos una desde la estación del metro.
La única foto que pudimos tomar.
Al regreso nos medio perdimos en el barrio, pero al final llegamos. Chismoseamos un rato en las tiendas de nuestra calle, muy antojados, pero no compramos nada porque cualquier cosa que compráramos, la teníamos que cargar el resto del viaje en nuestras mochilas... Además el último día estaba destinado a eso... Eso sí, a Marce le regalaron un tatuaje de henna (que después sospecharíamos le causó una alergia).
El desorden de la calle.
Haciéndose el tatuaje de henna. Se llaman "mehandi" (click aquí)
El mehandi terminado. Se hace como una costra que se retira y deja la piel marcada. Sólo en Suecia nos dimos cuenta de que lo más probable es que haya sido esto lo que le causó una reacción a Marce, que le atribuímos todo el tiempo a la comida, especialmente al queso...
Las vacas, como ya saben, son sagradas para los hindúes. Por temas de karma, dejan comida en la calle para que coman vacas y perros. También van a los ríos a alimentar a los peces.
Al día siguiente fuimos al Templo del Loto. Quedaba un poco lejos del hotel y no encontramos la entrada, así que dimos una vuelta muy boba. El templo muy bonito. Ya aquí empezaríamos a ver lo extrañas que son algunas personas en la India, tomándose fotos con uno, y poniendo unas conversaciones muy extrañas...
La construcción es muy bonita. El templo se llama originalmente "Casa de adoración Bahá'i". Es la religión independiente más "jóven" del mundo... Si les interesa, más info aquí: Bahá'i.
Modelazo!
No tan bonita como yo, pero pues qué se hace.
Tenía como unas piscinas en la planta baja.
Del templo al metro, el conductor del rick-shaw nos dijo que nos llevaba a un almacén (les dan comisión por llevar turistas). En la India la palabra "no" no significa nada. Bueno, por lo menos no las primeras 400 veces.
Luego fuimos al complejo de Qutb, en donde está, entre otras cosas, el alminar de ladrillos más alto del mundo, el Qutab Minar. Nos gustó mucho este lugar, hay además unas ruinas y unas construcciones muy hermosas.
No se ve tan grande como en realidad es.
Adonis.
Parece india también mi Pulguita.
Hallå!
Este tipo de salones son muy comunes allá.
Estudio fotográfico.
En las ruinas.
La estatua de la diosa Manchula.
Una entre tantas esculturas (ehhh cómo me vieron?).
Sin palabras...
Este minarete iba a ser mucho más grande, pero se quedó sin construir.
Pensativa... En qué estará pensando?
De ahí cogimos pa' la Tumba de Humayun. Unos jardines hermosos. Parece ser el lugar predilecto de los enamorados en Delhi... Será que se pueden esconder y darse un piquito sin que los lapiden ;)
Una de las pocas fotos que tenemos juntos, ya que no nos atrevíamos a soltarle la cámara de Marce a cualquiera.
Esta señora no dejaba de mirar fijamente a Marce... Estaba aterrada con algo?? Su belleza? O su escote?
El interior de la tumba. Increíble que hicieran semejantes construcciones para enterrar unos cuantos cuerpos.
Visitantes del lugar.
Qué porte!
Y se llegó el momento de tomar el primer tren... Madrugamos mucho. Afortunadamente el hotel quedaba a distancia de caminar de la estación. Y también afortunadamente, fue fácil encontrar información del tren y la plataforma. La primera impresión de las estaciones y las plataformas no es la mejor del mundo, pero nos tocaron peores (y mejores) más tarde en el viaje. El tren estuvo bien, nada como lo que nos esperábamos (foto), hasta comida nos dieron.
En el tren a Agra.
Hallå!
El tren nos llevó de Delhi a Agra, a dos horas al sur. En la estación tomamos un taxi hacia Fatehpur Sikri. Nos encantó!! Todo fué espectacular, aparte de la primera y única estafada que nos pegaron. Nos metieron un cuento de una donación y uno todo enalienado por la espiritualidad del lugar, la hace. Pues no fue mucho, pero a uno le da rabia cuando como que se da cuenta... pero fue una buena lección para los próximos lugares.
Otra de las pocas...
La ciudad es espectacular. La abandonaron por escasez de agua hace varios siglos.
Ups! Parece que hay más...
Además, está muy bien cuidada.
En la plaza principal. En este banco se sentaba el rey a jugar un juego que se jugaba con "piezas" humanas...
Los detalles de las columnas son impresionantes!
Creo que aquí se reunía el rey con sus consejeros o algo así.
Este lugar, con todas estas columnas tenía un significado, pero no nos acordamos, sorry.
Pinturas antiquísimas, en el techo.
Muy bonito, no?
Esta parte es afuera de la ciudad y es gratis la entrada, ya que es un templo y una mezquita.
La entrada al lugar.
Tan linda la Pulguita, no?
La plaza.
Tumbas.
Este fue el que nos estafó. Tenemos ganas de mandar la foto a las autoridades. Noten además la cara de turistas idiotas que ponemos, creyéndonos todo su cuento. Una para la posteridad!
Este es el ritual. Se pone el trapo ese y se riegan unas flores. Después le dan a uno unas "palmaditas" con una cosa que es como un plumero.
Lo mismo yo.
Después se hacían tres nuditos y se pedían tres deseos.
El exterior del templo.
La puerta de entrada a la plaza. Es la puerta más alta de Asia, o algo así nos dijeron.
Se reúnen las familias a comer, como un picnic.
Agra es una ciudad fea y sucia (bueno, todas las ciudades que conocimos son sucias). Lo único que tiene es el Taj Mahal y el fuerte (que no lo conocimos). Nos fuimos entonces para el hotel. La habitación no tenía aire acondicionado y el calor era horrible... pero nos la cambiaron sin problema (con cierto recargo, claro). El hotel estaba muy cerca del Taj Mahal. Esperamos un poco a que llegara la tarde porque habíamos leído que el amanecer y el atardecer son los mejores momentos para visitarlo. Pues sí que nos cogió la primera lluvia del monzón. No se imaginan el aguacero y la felicidad de los locales porque se acabó la temporada seca. Yo también estaba feliz mojándome bajo la lluvia, debo reconocerlo.
Esta es la entrada al Taj Mahal.
De frente.
Ta da!!! Qué belleza!
Otra fotico juntos.
Simetría absoluta.
No se me ocurren más poses...
Desde el Taj Mahal.
En una de las ventanitas del Taj (así le decimos de cariño).
Conocimos a dos ecuatorianas muy queridas que terminaron hasta llevándonos al hotel.
Una familia local.
Al lado del Taj hay más construcciones. Esto era una mezquita, creemos.
Estábamos sentados tranquilamente mirando el atardecer. De repente se metió la señora de las gafas (léase literalmente: SE METIÓ, PUSO LA NALGA) y gritó algo que creemos quiere decir foto. Se acercaron los demás. Era más gente, pero como que los espanté cuando tomé la foto.
Después nos entregaron un niño y le tomaron como mil fotos jajaja
Se venía el monzón!!!
A Marce le dio una reacción alérgica a algo. Por la noche decidimos ir a un hospital a ver qué le decían... El pueblo estaba desierto y algunas calles cerradas porque al día siguiente había unas fiestas de los musulmanes... tuvimos que caminar un rato hasta que encontramos un rickshaw, pero de bicicleta jaja
Esta fue otra experiencia... la recepción llena de gente tirada en el suelo... pagamos 50 rupias (1500 pesos) y nos mandaron pa' donde un doctor que no sabía ni jota de inglés. Explíquele pues qué era lo que tenía Marce... Además tenía un brote en la entrepierna... Fué como incómodo, sabiendo lo conservadores (y pervertidos) que son jaja. Se metió otro señor y un montón de gente pegada de las ventanas mirando jajaja. La sala estaba llena de camillas llenas de gente, mirándonos como si fuéramos extraterrestres. Al final le mandaron un mundo de pastillas. Seguro purgantes y antialérgicos... Para ser honestos, parece que funcionaron porque se mejoró.
Madrugamos al otro día para tomar el tren hacia Jaipur (la ciudad rosada), capital del estado de Rajastán. El centro de la ciudad es amurallada, pero la muralla está vuelta nada, no la cuidan ni un poquito, lo cual es bastante triste. Caminamos un rato por los bazares curioseando y nos metimos al observatorio astrológico Jantar Mantar y al palacio de los vientos Hawa Mahal. Ambos muy bonitos.
Una tienda en Jaipur. Venden puros saris.
Granos.
Especias.
Chiles.
En el observatorio. Esto es un reloj de sol, impresionantemente preciso!
Esto era una cosa de los signos del zodíaco. Un arito que está amarrado por cables hacía sombra abajo y muestra la posición del sol a lo largo del año.
Decía aries, mi signo.
El guía. Le entendimos menos de la mitas, debido a su delicado acento.
Los Pulguitos.
El palacio de los vientos.
Por dentro. Esta pose es más aburrida jaja.
Encuentre a La Pulguita.
En el interior.
Comiendo un delicioso... ni idea de qué me dieron.
Después comimos en un restaurante muy bueno y bonito y después nos fuimos para cine al Raj Mandir, un cine muy famoso en la India. Nos vimos Rowdy Rathore (click para ver el trailer), la historia de un... la verdad es que no entendimos ni mu jajaja pero fue muy divertida la experiencia. La gente grita, aplaude y se rie con todas las escenas. El cine además es muy bonito y muy grande. Sólo hay una sala. La entrada valía 30, 50 y 120 rupias (900, 1500 y 3600 pesos). Entramos a VIP (3600 pesos). Antes de entrar hicimos un amigo que a Marce no le gustó mucho. Debo reconocer que era un tipo muy extraño... pero al final ni nos secuestró ni nos robó. Resultó ser simplemente un man muy raro.
Unas amigas que hizo Marce en el cine. La verdad es que estas estaban más sospechosas que el amigo que yo hice, pero no dije nada para no pelear.
Antes de entrar.
La sala.
La ciudad, sucia y desorganizada como todas... pero el hotel nos gustó mucho. Estaba ubicado en la parte "play" de Jaipur, pero lo mejor era el jardincito que tenía. Nos relajamos bastante y comimos rico.
La Pulguita. Nótese su comida: Papitas fritas con Coca-Cola.
Al día siguiente fuimos al Fuerte Amber. Simplemente espectacular. Tomamos un bus, lo cual de por si es ya una aventura. Algunas foticos:
Una de las entradas a la ciudad enmurallada. Se ve limpia, pero en general está muy deteriorada.
La vida dentro de la muralla.
Mujeres comprando comida en la calle.
Una parada de bus. Noten el mugrero en la calle.
Llegando al fuerte.
El fuerte desde abajo.
Subiendo...
Mujeres coloridas.
Hallå!
Todavía no hemos terminado de subir. Aquí se compran las boletas.
En el fuerte.
Un jardín interno.
Hay como una represa y un jardín muy bonito en una isla artificial.
La muralla del fuerte es gigante. Esta foto es de la montaña del frente.
Habitantes del fuerte.
En familia.
Otra del fuerte.
Foto con locales. Las mujeres se escondieron detrás.
Con una señora que vendía algo...
Un elefante tacita de té.
Y la Pulguita se llenó de valor!!!
Salimos por la noche para Bikaner. El tren llegó un poco más de tres horas restrasado a Jaipur, por lo que nos tocó esperar todo el tiempo en la estación. La verdad es que fue el único tren que se retrasó en todo el viaje. Del hostal nos estaban esperando en la estación. Era una casa de familia, pero muy bacana. Antes del medio día hicimos un tour por la ciudad, donde vimos muchos havelis (como unas galerías en las casas de los ricos, muy bonitas, llenas de adornos y labrados) y un templo que fue uno de los favoritos de Marce. Por la tarde fuimos a conocer un templo muy especial llamado Karni Mata, en Deshnoke, a media hora en bus de Bikaner. Más abajo, las fotos.
La muralla del palacio en Bikaner. No entramos, nos dijeron que no era nada especial.
Uno de los havelis.
El dios preferido de Marce, Ganesha.
Entrada al templo preferido de Marce: Bhanda Shaha.
En el templo.
Foto sugerida por el guia.
Un montón de colores, un montón de detalles. Muy bonito, pa' qué pues...
El guía dijo: "no hay que pagar para entrar al templo. Sólo es dejar un poco de dinero después de pasar al sacerdote"... Nos preguntamos... "Cómo así que pasar al sacerdote?". Pues esto fue lo que quiso decir...Este era el sacerdote. Era la hora de su siesta, como pueden ver.
Más fotos en el interior del templo.
Otra foto sugerida por el guía.
Manchulita.
De salida conocimos a este hombre. Los bigotes le miden algo así como dos metros. Se los enrolla súper charro en los cachetes y se los "desenfunda" pa' la foto.
Entrada al templo Karni Mata.
Todo normal, hasta el momento.
Aaaahhhh! Una rata! Otra! Otra! Son miles!!
Las ratas son consideradas sagradas y se les da protección y comida.
Las ratas son consideradas sagradas y se les da protección y comida.
Este señor estaba muy asustado...
Encontrar la rata blanca da buena suerte. Se dice que hay cuatro o cinco, consideradas especialmente santas.
Esto es en el bus. El de naranja se fue conversando todo el rato con nosotros en inglés. Estaba aterrado porque en Colombia los matrimonios son "por amor"... se totió de la risa cuando le dijimos. En la India, como sabrán, la mayoría son arreglados.
El hotel-casa esta bueno, lo malo fue que por error pagamos por una habitación sin aire acondicionado y pues no pasamos muy buena noche que digamos. Pero bueno, madrugamos al otro día para irnos de safari en camello. Fue una experiencia bien interesante. Temprano, el señor del hotel nos llevó a ver animales y a hablarnos del desierto. Después paramos en una comunidad Bishnoi, un grupo muy interesante que vive de una manera muy "ambientalmente amigable", desde donde salimos hacia el desierto en los camellos. El de Marce se llamaba algo así como "Ándele" y el mío ni idea. Dormimos bajo las estrellas en unas colchonetas un poco empolvadas... y sólo se nos subió un bicho por la noche, así que consideramos superada la prueba.
Un camaleón en el desierto.
Una lechuza.
Un antílope.
Su esposa.
Los Bishnoi traen los cuerpos de las vacas cuando se mueren al desierto. Les quitan el cuero para usarlo.
Es un poco impresionante. Un cementerio de vacas.
Estos montoncitos son todo lo que queda de las vacas después de que buitres y otros animales se coman los cuerpos. Bueno, lo que queda es... ténganse duro: plástico! Resulta que como las vacas se la pasan comiendo de la basura, es mucho el plástico que tragan. Todo queda en sus estómagos. Y el desierto queda lleno de estos montoncitos. Una muestra de nuestra capacidad de deteriorar la naturaleza.
Una casita en la aldea. Hecha casi totalmente con materiales originales, a excepción de la cinta. El suelo y las paredes son de boñiga. Es súper duro y pulido, pero la cosa debe ser otra cuando llueve.
Hacen dibujos como con tiza.
Marce hizo una amiguita.
Con la mamá y la agüela.
Un señor mostrándonos cómo se pone el turbante. El trapo llega a medir hasta nueve metros.
Preparándome para entrar al desierto.
La Pulguita del camello.
Y ahora es mi turno.
Marce, la jinete de camello.
Así se monta uno a un camello, por si no sabían.
Estaba súper valiente, la Pulga.
Paramos a almorzar y descansar del sol. Este era el restaurante.
Nuestro guía y cocinero. No nos pregunten acerca de los cuidados de higiene.
Uno de los camellos. Se la pasan rumiando todo el día y toda la noche. Se escuchaba más charro...
Camellando.
Ja!! Lo hice sentar. PODER!!!
Mi Pulguita en el desierto.
Alimentando a "Shaiser", o como se escriba.
Marce, dándole chapati.
Amanecer en el desierto.
Un templo en Bikaner.
Este templo era diferente. Era como para atraer niños, lleno de estatuas, colores y había que subir por unas escaleras ahí raras. Pero medio descachado, la verdad.
Bueno, y esto fue lo que hicimos la primera semana de nuestro viaje. Como ven, está cargadito y no va a cambiar hasta el final. Esperamos que hayan disfrutado de esta primera entrega, la otra semana les mandamos la segunda.
Ya yo empiezo a trabajar el lunes (ya era hora), y Marce también tiene que empezar a trabajar en su tesis.
Un abrazo a todos!! Un saludos muy especial a la Nusa y a Naty que se casaron ayer sábado, 04 de agosto. Una larga vida de felicidad y puras cosas buenas. Sentimos mucho no haber podido acompañarlos en persona.
También un abrazo a Rodro, que cumplió años también ayer. Esperemos que madure un poquito, ya es hora.
Los queremos y extrañamos...
Santi y Marce.







































































































































































Creo que este es el boletin que mas me a gustado!!!! los quiero...
ResponderBorrarCami Atehortua
Hola los dos:
ResponderBorrarImpresionantes las fotos. Me aterraron las ratas. Acabamos de tener una plaga en la casa y Henrìques mató 6 con trampas tradicionales. Eso es por vivir en el campo. Casi me muero. No podría estar en ese lugar!
Sigan disfrutando y conociendo culturas diferentes apra que siempre estén seguros qu eno hay como nuetro país!
Un abrazo y la bendición de
Mami para los dos
Por fin saqué el rato para leerlo, mirar las fotos y apreciarlo todo!
ResponderBorrarMarce, por fin fotos!!!!!!!!!!!
Que contrastes y que extremos...
Genial, ahora a traducirlo para Christer, este no se lo puede perder.
Espero el segundo de la India con ansiedad
Hola Santi, Hola Marce, QUE MARAVILLA!!!!, toda la travesía espectacular, que emoción, disfruten mucho todas estas oportunidades que la vida les está dando. Publiquen la otra entrega para no perder el hilo de este fabuloso viaje. Un gran beso y abrazo para los dos!
ResponderBorrarMari, Toto y Ana Lucía.
PULGOS.... que notaaa, sencillamente LO MÁXIMO! me rei demasiado.... el sacerdote dormido, las ratas, la gente, los camellos... que caritas mas charritas, Las telas que notaaaa, quierooo de todas,los templos, Bishnoi me mori.... esos dibujos de tiza??? hermososss! y la amiguita de marce!!!! que cosita mas hermosa.... Que nota de experiencia niños! muchas historias para contar! Los adoro muchisimo!!!!!!
ResponderBorrarCarito Pi.
ResponderBorrarhola!!! me acabo de repetir este para poder pasar al segundo que acaba de llegar!!!...(me lo había visto un tris a las carreras en el viaje y sin videos....) ...espectacular!!!!!!
ResponderBorrarestan súper buenos fotografos!!!.....me encanta todo!!!!
la negra